THEATRE:

viernes 25 de agosto de 2000

 

Un hombre socialmente incorrecto, pero imprescindible

Antonio Sempere - Santander .-


Cumbre teatral en Santander. Fernando Arrabal, de negro impoluto, compareció ayer por la tarde en el Palacio de Festivales para bendecir con su presencia el estreno mundial, esta noche, del montaje de «El cementerio de automóviles», en versión de Juan Carlos Pérez de la Fuente, director del Centro Dramático Nacional. Arrabal, «feo, católico y sentimental», según su autodefinición, afirmó que «he viajado desde la pasión mística hasta el ateísmo radical, y aunque siempre me han etiquetado cerca de los escándalos, lo mío nunca ha sido una provocación más allá del arte de lo inútil, tal como hizo Mishima». El dramaturgo negó que vaya a instalarse en Madrid, pero se mostró encantado de visitar la capital de España siempre que esté rodeado de la gente a la que quiere. «El cementerio de automóviles» será estrenada en Madrid el próximo 8 de enero tras una gira por once ciudades de toda España.
El director, Juan Carlos Pérez de la Fuente, definió el texto como «un canto a la espiritualidad a través de la música, y un mensaje de amor que es el que debe prevalecer», y resta importancia al posible escándalo que hoy Arrabal puede causar. De todas las adaptaciones de la obra realizadas hasta la fecha, el montaje que ahora se presenta es, a juicio de su director, el menos espectacular. «Se trata de un montaje sereno en un espacio muy ordenado».
Pérez de la Fuente reivindicó el texto de Arrabal como uno de los 10 mejores de este siglo. «Ya está bien de que sólo veamos en Fernando Arrabal al showman y nos acerquemos al gran hombre de teatro que lleva dentro, un hombre socialmente incorrecto pero imprescindible». Subir el telón ha costado 30 millones, a pesar de ser éste un montaje sencillo.