THEATRE:



BARCELONA, 22-2-2000

 

Arrabal: "Lucho contra la confusión, pero ella se empeña en existir"

El dramaturgo Fernando Arrabal

 

 BARCELONA. - El dramaturgo Fernando Arrabal aterrizó ayer de improviso en
Barcelona para presentar en el Versus Teatre "El triciclo", obra que
escribió en 1958, poco antes de emigrar a Francia. En esta pieza, cuatro
mendigos sobreviven como pueden paseando a niños en un triciclo. Sin
embargo, queda por pagar un plazo del vehículo y, para conseguir el dinero,
acaban cometiendo un asesinato. Este argumento trágico protagonizado por
personajes amorales se convierte, de todas formas y mediante un lenguaje
genial, en lo que el director Paco Montes califica de "comedia para todos
los públicos".

Arrabal, vestido con una camiseta por encima de su camisa negra y con una
copa de vino tinto en la mano, explicó que esta tragicomedia habla sobre
"la inmortalidad del alma, la situación de los marginados, de los
æhomeless', ¿cómo se dice en castellano? Los sin techo. ¿Se ha fijado que
hay cosas que en castellano no tienen palabra? Y como no se pueden decir, no
se pueden pensar?...". Arrabal también dice que tanto en esta como en todas
sus obras ha intentado siempre "luchar contra la confusión, pero la
confusión se empeña en existir". Y quiere combatirla usando "la imaginación,
que es el arte que combina los recuerdos. Todos los recuerdos me sirven para
crear, como los recuerdos que tuve cuando fui jirafa en otra vida...".

El director de la obra que estrena en Barcelona la compañía sevillana La
Matrona recordó que <Arrabal> "es una persona no reconocida y no bien
tratada" a pesar de ser el autor español más representado en el extranjero:
"¡Ya lo he dicho muchas veces! -exclama el dramaturgo- ¡Si se me representa
más es porque los demás murieron! Ya no están ni Benavente ni Ionesco...".

Arrabal, nacido en 1932, ha estrenado la mayor parte de sus obras en
Francia, donde creó el movimiento pánico junto a Roland Topor y Alejandro
Jodorowsky. "Decidimos crear un grupo artístico y filosófico presidido por
Pan, por todo." Arrabal no volvió a estrenar en este país hasta la llegada
de la democracia. En Barcelona, se han visto montajes como "El arquitecto y
el emperador de Asiria", montada por Adolfo Marsillach, o dirigido por Ángel
Alonso "Tormentos y delicias de la carne".