FILM:


La GACETA

(La Opinión)

25 de febrero 2000

 

BORGES DE CINE
GUIÓN DE LA PELICULA DE ARRABAL SOBRE EL ESCRITOR

Fernando Arrabal.
"J.L. Borges. una vida de poesía"

Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia

Conviene, antes de entrar en el análisis de esta obra -mejor sería llamarla el guión cinematográfico con las indicaciones oportunas- considerar la labor que viene efectuando desde hace ya muchos años con una rigurosidad absoluta Francisco Torres Monreal, algunas veces dramaturgo, otras historiador de la literatura gala; cuando estima bien, crítico literario y si le sale del alma, antólogo. Y su polivalencia y la relación con la cultura francesa se acentúan si tenemos en cuenta otras dos publicaciones de las que damos cuenta seguidamente.
Por una parte, acaba de hacer una bellísima traducción de los poemas en prosa de EL Spleen de París de Baudelaire para la prestigiosa editorial Alianza Editorial y por fin, después de algunos intentos baldíos, hemos podido solazarnos con aquellas extrañas razones de angustia, muerte, soledad e iluminación de uno de los poetas que han marcado pauta de comportamiento en la literatura posterior. Pequeños poemas llenos de sugerencias de todo tipo.


Por otra ha hecho la edición que hoy presentamos. Una vez más ahonda en la obra de Fernando Arrabal, en la que es uno de los mejores, si no el máximo, especialista, autor al que le ha prestado atención desde lejanos tiempos, con el que ha conversado tantas veces como ha tenido a bien y ha que-rido adarar las bases de su teatro vanguardista e innovador, surrealista y oscuro para muchos, no tanto para quien ha desvelado sus claves.
Le toca ahora al cine. En el prólogo que hace Torres Monreal le pasa revista a la vinculación del melillense con el mundo del celuloide, su manera de abordarlo, lo que ha representado en su vida artística, induso nos menciona la ruptura que hizo con el cine (que le quitaba tiempo para su labor dramática) y que no fue tal. Nos da cuenta de sus películas - "Viva la muerte" de 1971, "Iré como un caballo loco" (1973), "El árbol de Guernica" (1975), "El cementerio de automóviles" (1981), "El emperador del Perú" (1982), "¡Adiós, Babilonia¡" (1992), hasta llegar a J. Luis Borges, una vida de poesía (1998), obra en la que trató, en sus dichos y sueños, la figura del escritor argentino, amigo de Fernando Arrabal, con el que compartió seminarios y charlas en diversos puntos del planeta.
La obra recogé muchas de las declaraciones que Borges hizo en su día, y en muchos casos coincidentes con las que han sido recogidas (y dimos cuenta de ello en pasadas semanas) por Paoletti. A las imágenes borgianas, Arrabal le añadió la parte musical y la icónica y, cual suele ser habitual, y según se nos dice, se ha de estar preparado para la sorpresa pues sigue el dramaturgo

Concebida como homenaje, en la película se pasa
revista a la creación y a la teoría estética

fiel a su rechazo de las reglas tradicionales de juego. Si vanguardista, surrealista y experimentalista aparece en sus novelas y piezas teatrales, lo mismo sucede en este texto que obviamente se nos muestra como mutilado al ~ carecer de las prestaciones que le concede la imagen.
Concebida corno homenaje, probablemente con motivo del centenario que se celebraría más tarde, Arrabal pasa revista a puntos de vista sobre la creación, la esterilidad de las teorías estéticas ("olvidemos las raíces, la escuela, las generaciones"), la metáfora, el verso libre, la gran memoria, la novela (sagas, Conrad, Cervantes, los rusos), el arte de contar, sobre filosofia (para airear la figura de Schopenhauer), las guerras y la épica, el porvenir, los sueños, la poesía, el nacionalismo, los recuerdos argentinos, los idiomas, la pérdida del diálogo en las sociedades modernas ('entre nosotros, evidentemente, la gente no habla, más bien mira la televisión, escucha la radio. Y nadie habla") y de tantas y tantas cosas en las que un ingenio tan poderoso como el argentino recayó a lo largo de la vida. Lo que no sabemos es si Arrabal quiso explicar a Borges o a si mismo.